El pecado bloquea tu oración...El que encubre sus pecados no prospera pero el que confiesa sus pecados y se aparta alcanza misericordia. Proverbios 28:13, es bueno examinar nuestra conciencia orando con los salmos penitenciales 32 y 51. Los deseos de la carne incitan a la pereza, adulterio, libertinaje, odio, envidia, celos, críticas, condenación, enojo, ira y vicios como al Internet, a la pornografía, a la droga etc. Para vencer cualquier tentación es necesario orar, pedir al Espíritu Santo que nos ayude pues nos convence de pecado y de juicio. Es el temor reverente a Dios en nuestro corazón quien nos ayuda a crecer en sabiduría para dominar la naturaleza pecadora.
El pecado bloquea tu oración...La vanagloria y el orgullo hace que el ser humano se jacte de si mismo, que sea superficial, egoísta, no
apto para amar a Dios y mucho menos al prójimo. El orgullo impide obedecer la Palabra de Dios porque hacerlo demanda humildad para negarse a sí mismo, y morir al ego.
